Hace un año, le fracturó la quijada, ahora le echó aceite hirviente en la espalda

 

Agencias/Nanchital

La justicia busca por todos lados aun enloquecido trabajador de Pemex que la tarde del miércoles mandó a su mujer al hospital con quemaduras de tercer grado, esto después de que a ella le callera aceite hirviente durante una discusión.

La víctima, Lizbeth N, de 24 años, fue agredida de la misma forma por su esposo, José Salazar Gómez, el año pasado, solo que esa vez ella no quiso denunciarlo.

En los primeros reportes que se tienen del caso, se sabe que el año pasado ella paró en el hospital con lesiones muy serias, fractura de quijada producto de una paliza que le dio su esposo.

A pesar de que las familia le pidió que presentara su denuncia, para evitar más ataques, ella lo perdonó y dijo a la policía que se había caído y que por eso traía la quijada fracturada.

La mujer fue atendida en esa ocasión en un hospital de Pemex, donde defendió a su esposo de las afirmaciones de sus familiares, quienes si pedían todo el peso de la ley.

En esta agresión nueva, que la mandó a hospital de Ixhuatlán, el petrolero se escapó porque incluso su propia familia le está señalando de agresor.

Esta historia de violencia, según vecinos de la calle 20 de Noviembre de la zona centro de Nanchital se gesta desde hace mucho tiempo, en que el esposo no puede controlar su adicción a drogas como la marihuana y el crico.

Se pone peor de violento con su familia cuando consume las dos.

Y ayer fue supuestamente uno de sus peores días, pues llegó muy tomado y drogado a su casa, la marcada con el 28 de la avenida 20 de Noviembre.

Ahí el sujeto en cuestión llegó a pelear con su esposa, quien estaba preparando la cena, la comida favorita de las dos niñas de 5 y 3 años, empanadas de queso con jamón.

La mujer tenía el aceite bien caliente, listo para poner las empanadas cuando el sujeto le dio un empujón y la azotó contra la estufa, y el sartén con el quemante líquido le roció toda la espalda.

A pesar del accidente, el enloquecido sujeto, drogado y cruzado, siguió golpeando en el suelo a la mujer, que comenzó a gritar lastimosamente, lo que llamó la atención de familiares y vecinos que llegaron a la casa para auxiliar a la golpeada.

Fue la hermana del agresor, quien se la quitó de las manos, pues éste no dejaba de darle de puños.

El sujeto se metió a su cuarto a seguirse drogando, mientras su esposa pedía ayuda y sus niñas lloraban de terror.

Se desconoce por qué motivos, la mujer fue llevada tan tarde al hospital, casi a las ocho de la noche, donde decretaron quemaduras de tercer grado que si bien no ponen en riesgo su vida, le dejarán secuelas por siempre.

El sujeto aprovechó para darse a la fuga y ahora es buscado por las autoridades, se espera que en breve la policía de con este drogadicto que por poco mata a la mamá de sus hijas.

 

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