¿»El Pino» abandonó a su familia y trató de escaparse en un taxi?

Lo que cuentan:

¿»El Pino» abandonó a su familia y trató de escaparse en un taxi?

Las primeras investigaciones en torno al múltiple homicidio ocurrido ayer en la tarde sobre la carretera antigua a Xalapa, indican que Fernando Pérez Vega, «El Pino», habría abandonado a su familia para tratar de salvar su vida, escapando del sitio en un taxi.

Los reportes indican que el operativo para darlo de baja, estuvo muy bien planeado. Se estima que fueron al menos 15 vehículos los activos en la masacre, además, un grupo de motos que dieron vigilancia de proximidad al objetivo.

Se sabe que desde que terminó la rueda de prensa de Fuerza por México, a la que Fernando Pérez Vega asistió a pedir justicia por el alcalde asesinado en Rafael Delgado, el pasado 30 de diciembre, comenzó la operación para darle de baja.

El blanco y su familia estuvieron en Plaza Américas, desde donde fueron vigilados en todo momento. Los sicarios con sus armas listas, muy cerca.

El ex candidato a la alcaldía de Coxquihui salió de la plaza en la camioneta Ford Lobo negra que traía para tomar el rumbo a Las Amapolas, al parecer, buscando salir de la zona conurbada.
Fue pasando la Fiscalía General del estado en donde se habrían percatado de la presencia de los pistoleros, y que era vigilado muy de cerca.

Al llegar al semáforo de Las Bajadas, ya venían en persecución.
Ahí se bajó, tomó el taxi de los que estaban más delante, tratando de salvar su vida, pero los pistoleros, según de ve en los videos, arremeten contra la camioneta oscura, los reportes indican que hubo cerca de 500 disparos de diversos calibres, todos los ocupantes perdieron la vida. La esposa de El Pino, sus hijos, así como un profesor de educación indígena llamado Carlos Alfredo Jiménez Olmedo, de Papantla, que iba al volante de la camioneta.

Versiones preliminares indican que el mismo dispositivo de vigilancia alertó el escape del blanco en un taxi, pasaron el dato y unos tres kilómetros adelante fue alcanzado y ultimado. La misión había sido cumplida, pero a un alto costo, la vida de personas inocentes, dos niños menores de diez años, lo que ha llenado de indignación a todo Veracruz, y buena parte del país.

El gobierno de Veracruz ha adelantado que se trató de un ajuste de cuentas entre grupos de la delincuencia, el gobernador de Veracruz ya había ubicado a «El Pino» como un alto generador de violencia en la zona norte, y que estaría implicado en la masacre en los bares de Poza Rica.

En las elecciones pasadas, El Pino trató de alcanzar la alcaldía de Coxquihui, pero fue aventajado por el contendiente del PAN; su hermano, Reveriano Pérez Vega, es un consumado político de la sierra de Papantla que también ha sido relacionado en numerosos hechos de violencia en esa región del Totonacapan, y que en años pasados ofrecían hasta un millón de pesos por datos que ayudaran a su captura.

Sin embargo, hasta entre grupos delictivos hay códigos, y los niños son intocables.

En Coatzacoalcos, en 2017, Hernán Martínez «El H», era el rey del mundo, paseaba quitado de la pena por plazas y restaurantes. Circulaba en el malecón al volante de un flamante Ford charger negro deportivo, tenía el mundo a sus pies, y ni siquiera traía escoltas. Pasaba desapercibido a las autoridades y tenía bien engrasada la maquinaria gubernamental para que así fuera.

Un día, los rivales mataron a su mano derecha en el mundo del hampa, muchos dicen que era casi su hijo, Bernardo Cruz Mota, «El Berna». Mientras El Berna estaba en el lado oscuro, Hernán Martínez intentaba dar el salto a una imagen de empresario y socialité de Coatza impulsando diversos negocios lícitos y departiendo con los más altos círculos sociales del puerto.

Según los reportes e informes elaborados por las autoridades en ese entonces, la furia de Hernán fue incontenible por el asesinato de El Berna. En ese entonces, circularon versiones desde el gobierno que la sangre de El Berna se lavó con la venganza que costó la vida a cuatro niños, a su mamá, y a su padre, quien supuestamente había sido uno de los participantes en la ejecución de Cruz Mota.

Al igual que ahora, las imágenes de la masacre en la colonia Calzadas, en junio del 2017 le dieron la vuelta al país y corrió la indignación contra el gobernante Miguel Ángel Yunes Linares.
El gobierno de inmediato ordenó una ofensiva contra la organización de Hernán Martínez, alineada con los Zetas de la vieja escuela, la operación terminó con su captura y la de varios de sus más altos mandos. Con el apoyo de la Federación, desmantelaron su grupo, pero hasta el día de hoy se desconoce si «El H», preso en un penal federal, ha sido acusado formalmente del multihomicidio en la colonia Calzadas.

En el caso del multihomicidio de «El Pino» y su familia, aún quedan muchas dudas por despejar, si fue una equivocación de los pistoleros el atacar la camioneta cuando el blanco no estaba a bordo, si El Pino ¿fue un sujeto de tan negro corazón que abandonó a la familia en el último momento? o ¿sí el irse en taxi fue una estrategia para que los asesinos se centraran en él y dejaran pasar a sus seres amados, y que salió mal?

El tema ahora está en la cancha del gobierno de Veracruz, seguro habrá respuesta.

Texto: Nacho Carvajal

Yahir Ceballos

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